Cántale mar


Mi mar de Mazatlán, cuan lejos te dejé.

Que triste se quedó, la que me dió su amor.

 

Testigo fuiste tu, de aquella mi pasión;

recuerdo que cantaban, recuerdo que cantaban,

tus olas su canción.

 

Luceros que acompañan, las noches más tranquilas

con ritmos celestiales, el canto de mi mar.

 

Palmeras que reciben las brisas perfumadas,

mecidas por el viento, te llevan en compás.

 

Encajes de tus playas, con brillos diamantinos

de seres que aquí entonan su canto sin igual.

 

No dejes de cantarle tu dulce melodía

a ella que fue mía y no me olvidará.

Letra y música de Fernando Valadés Lejarza